Pues sí... hoy ha sido un "día italiano". Empezamos el día con un café ristretto (con Luca casi siempre es así...). ¿Os parece suficientemente "ristretto"? Luca, cuando se mudó aquí, cada vez que iba a un bar iba diciendo a los camareros cómo quería el café...: "Lo quiero muy corto... MUY corto. ¡Páralo, páralo ya!". Luego lo bebía y ponía cara de haberse comido.... bueno, entre un limón y un caracol crudo. Menos mal que ya se ha adaptado un poco (... un poco...).
Algunos aspectos de mi vida con mi pareja, que es cocinero, y además napolitano. ¡No todo es comida y "tarantella"!