Luca ha ido dejando para el final las recetas más "consistentes". Así que las tenemos que ir dosificando un poco. En todo caso, el último par de meses han dado bastante de sí. Para uno de los platos, Luca estuvo bastante tiempo buscando salvia, y no había manera de encontrarla, hasta que por fin la encontró en un lugar donde venden plantas y flores. Los cannoli sicilianos dieron un poco de guerra, porque la ricotta que se encuentra aquí es más líquida, y para el relleno no mantenía la consistencia necesaria. ¡Finalmente lo consiguió! Mientras, pudimos ir a comer a casa de mis padres. Y Luca hizo un par de sus recetas para el libro: sus buenísimas lentejas (como las que comen en Italia en Nochevieja), y también uno de sus platos con boquerones. De postre, un flan. En casa hizo una butifarra amb monjetes , muy catalán, y unas miniarepas reina pepiada, muy... venezolano. Siguieron las fotos para el libro de recetas... Hicimos una barbacoa de otoño con mis padres, que quedó buení...
Algunos aspectos de mi vida con mi pareja, que es cocinero, y además napolitano. ¡No todo es comida y "tarantella"!