No nos dio tiempo ver la Camarga cuando fuimos a Provenza, y este verano en el último momento nos decidimos a ir. Montpellier, La Camargue, Avignon y Nîmes. Un buen viaje, no había mucho turismo, y estuvimos tan bien que los 5 días iniciales se convirtieron en 7. Como dice mi compi de trabajo Jessica, "La France nunca decepciona". ¡Y su cocina tampoco! Empezamos en Montpellier con una crêpe . O mejor dicho, una galette , que es como un crêpe pero finita, tostadita y cerrada con un relleno. ¡Riquisima! Acompañada con una sidra, y de postre sí, una crêpe sucrée . Para los desayunos solíamos hacer el típico tópico de café (o café au lait ) et croissant . Y cómo no... ¡qué delicia de quesos! No podíamos abusar, pero alguno que otro probamos... Probamos la fougasse de Aigues-Mortes. Es como una focaccia italiana, pero en versión dulce y mucho más suave. ¡Nos encantó! Otro descubrimiento fue el vino Sable de Camargue: Y claro, no podíamos pasar por la Camar...
Algunos aspectos de mi vida con mi pareja, que es cocinero, y además napolitano. ¡No todo es comida y "tarantella"!