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Postre y café (última entrada)

Casi volviendo a la "normalidad" (casi...).

Como colofón de las comilonas de las fiestas (aunque tampoco nos hemos pasado mucho), Luca quiso hacer el roscón de Reyes, con una parte rellena de nata (básicamente, mi parte). Con lo que quedó de escarola hervida (que es como la hacen en Italia), Luca en un momento preparó una pizza di scarola .   Mi granito de arena ha sido un bacalao con pimentón y ajo (tal como lo hacía mi madre cuando vivía con ellos), que no me quedó nada mal. Luca hizo otro platillo que suelen comer en Italia con la pasta sobrante: la frittata di pasta . Ya llevamos 40 recetas pasadas al ordenador, y hemos seguido con algunas de las pocas fotos que nos faltan. Además, hemos tenido alguna idea más para el libro, aunque hay que acabar de darles forma. Y algún que otro postre ha caído: Y también hemos repetido alguno de los platos de las fiestas, como las gambas con espinacas, aunque esta vez sin mantequilla.
Primeros y segundos

Entradas recientes

¡A por el 2021!

Y después de unos días de descanso , llegó la Nochevieja. Para la cena, de primero le pedí a Luca sus lentejas. En Italia es tradición comerlas esa noche, con puré de patata y  cotechino , un fiambre cocido. Allí en realidad no se come un plato de lentejas, sino como una tapita . Esta vez no puso el cotechino, pero el puré no se lo perdoné (ni mi padre, que le encanta). De segundo hizo scaloppine con setas. ¡Estaba deliciosa! Tiernísima y con mucho sabor a setas. Lo acompañó de unos tomatitos cherry confitados, que contrastaban con la carne y le daban un toque "fresco". De postre, además de algún turrón, Luca volvió a hacer struffoli (los que parecen garbanzos) y ricciarrelli (pero esta vez con avellanas en vez de almendras). ¡Y a por las uvas! Tanto Luca como yo las comemos con piel y pepitas. ¡Esperando las campanadas! Y para Año Nuevo, preparamos unos entrantes: endivias con una salsa de mostaza y miel, bacalao ahumado y una picada de avellana (esta vez la endivia salió ...

Dulces Navidades.

Este año, para las fiestas navideñas (que pasamos con mis padres), cocinó todo Luca (conmigo de pinche), y quiso hacer platos tradicionales de aquí. El centro de mesa fue improvisado. Llevamos la vela y Luca cogió las plantas del jardín. Para la cena de Nochebuena preparó una zarzuela deliciosa, y unos calamares con cebollitas. Por supuesto, hizo dulces, muchos dulces... Estos sí, típicos de Italia para estas fiestas: ricciarrelli (con una masa de almendras), cantucci (como los carquinolis catalanes), struffoli (con miel) y mostaccioli (con higos y chocolate). Para la comida de Navidad hizo el típico caldo de galets , y consiguió que tuviera el mismo sabor que el caldo de Navidad que siempre se ha preparado en mi casa. Sólo que esta vez ha sido con la pasta al dente ... De segundo hicimos (aquí yo intervine más) un redondo de pollo con relleno de bacon, carne, espinacas, piñones, dátiles... con una reducción de brandy y verduritas, todo al horno. Y qué mejor que acompañado con el c...

¡A traducir!

El otro día Luca me hizo unos higaditos de pollo. Hacía mucho que no los comía, y de hecho me extrañé porque Luca no come vísceras. Claro, me miró y me dijo: "No, no... yo no". Su plan fue que yo me comiera los higaditos, y él se preparó un plato de pasta con un poco de la salsa boloñesa que había preparado para uno de los platos de Navidad. Me dio a probar su pasta... ¡Mmmmmmm! Pero los higaditos le quedaron tan sabrosos, que no me importó tanto perderme su boloñesa. Y para Santa Lucía (una fiesta que se celebra mucho en el pueblo de Luca, y que le gusta mucho), mirando las tradiciones de otros países, vio unos panecillos dulces que se hacen en Suecia: los "lussebullar" o "lussekatter". Así que, cómo no, se puso a hacerlos. Yo no los había probado nunca, pero me gustaron mucho. Cuando volvieron a abrir los restaurantes, fuimos a uno que tenemos cerca (hay que apoyarlos, y además nos apetecía mucho). Y nos pedimos unas tapitas que estaban muy buenas. Un dí...

En la recta final... de las fotos.

Luca ha ido dejando para el final las recetas más "consistentes". Así que las tenemos que ir dosificando un poco. En todo caso, el último par de meses han dado bastante de sí. Para uno de los platos, Luca estuvo bastante tiempo buscando salvia, y no había manera de encontrarla, hasta que por fin la encontró en un lugar donde venden plantas y flores. Los cannoli sicilianos dieron un poco de guerra, porque la ricotta que se encuentra aquí es más líquida, y para el relleno no mantenía la consistencia necesaria. ¡Finalmente lo consiguió! Mientras, pudimos ir a comer a casa de mis padres. Y Luca hizo un par de sus recetas para el libro: sus buenísimas lentejas (como las que comen en Italia en Nochevieja), y también uno de sus platos con boquerones. De postre, un flan. En casa hizo una butifarra amb monjetes , muy catalán, y unas miniarepas reina pepiada, muy... venezolano. Siguieron las fotos para el libro de recetas... Hicimos una barbacoa de otoño con mis padres, que quedó buení...