¡Llegaron las vacaciones! Unos días sin cocinar, pero probando lo que hemos podido en los pueblos de la Provenza por los que hemos pasado en la primera parte de las vacaciones. Uno de los días quisimos probar los (o las) crêpes , aunque acabamos eligiendo galette de sarrasin , que estaban muy buenas. Y Luca se pidió un vaso de sidra, que sabía bastante diferente a la asturiana, pero estaba muy buena. Quizás el punto álgido culinario fue la cena en uno de los hoteles, en Lourmarin. Llegamos tarde y cenamos en el hotel directamente. Y descubrimos que la tartine que había para desayunar en casi todas partes, no era un pastelito de algo... ¡era pan con mantequilla y mermelada! ¡¿Quién lo iba a decir?! En Aix-en-Provence probé la famosa ratatouille . Ya lo había probado antes, pero ¡nada como hecho en la Provenza, su región de origen! Y Luca se pidió el pain perdu con ruibarbo... ¡mmmmmmmm! Otra especialidad típica son los calissons , unas pastitas como de mazapán, c...
Algunos aspectos de mi vida con mi pareja, que es cocinero, y además napolitano. ¡No todo es comida y "tarantella"!