Entre ayer y hoy, cuatro platos más para el libro. No está mal. Cámara para arriba, cámara para abajo...
Con las almejas que quedaron de hace dos días, ayer hizo spaghetti alle vongole. La primera vez que lo probé, hace unos años, en un restaurante de Nápoles con Luca, ¡me encantaron! Y aquí Luca ya los ha hecho algunas veces.
Y un postre que NUNCA me había cocinado: pannacotta con coulis de frutos rojos. Su excusa siempre ha sido que es un postre que no le gusta. Bueno... ayer resulta que no es que no le guste, sino que lo ve muy simple... ¡Con lo buenísimo que le quedó!
Hoy un clásico: la parmigiana. Berenjena, salsa de tomate, mozzarella, parmigiano...
Y para cenar: polpettone. Otro que no había probado nunca (ni siquiera en casa de la mamma de Luca). Yo me imaginaba una albóndiga grande, como parte de algún plato (como la pilota de la escudella), pero no es así exactamente... es muy grande, y alargada... y es un plato en sí mismo.
¡Ya tenemos comida para un par de días!




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