Bueno, bueno, bueno... han pasado 5 días desde la última entrada.
Y una vez en casa, merendamos uno de los pasteles que hizo Luca para el libro, que sobró y lo teníamos congelado.
Hemos tenido unos días moviditos, pero intentamos volver a la normalidad.
Entre otras cosas, ¡ha sido el cumple de Luca! Pero no un cumple normal, no. Ha sido un cumple en Fase 2 de desescalada.
Fuimos a dar un paseo, y convencí a Luca de comprar algo fuera y traerlo a casa, así no tenía que cocinar él (que era su idea).
No había muchas opciones disponibles, y al final comimos fuera. ¡Por primera vez desde febrero! Tras intentar en varios de los restaurantes que conocemos, incluso en el de Marc Ribas (todos cerrados), comimos en Olivetti, en la plaza donde está el Ayuntamiento de Terrassa, que también nos gusta.
Mascarillas... gel desinfectante... mesas que no se podían ocupar para mantener distancias...
No comimos nada "especial", pero acostumbrados a la comida sana y a no salir durante el confinamiento por el COVID-19, ¡nos supo todo a gloria!
Y una vez en casa, merendamos uno de los pasteles que hizo Luca para el libro, que sobró y lo teníamos congelado.Era un pastel que se llama diplomatica, o también llamado zuppetta napoletana.
Fue perfecto para las velas, y seguía estando bueno.
Pues resulta que últimamente a Luca le ha dado por buscar información sobre alimentación. Pero no digo buscar una elaboración o una receta, no, no. Ahora que tiene tiempo, se puede pasar horas leyendo artículos de internet, sobre qué alimentos son buenos, cuáles malos...
Los mismos alimentos que hace unas semanas eran "superalimentos", fantásticos y maravillosos... ahora resulta que tienen no-sé-qué que es venenoso...
En fin... seguimos con nuestra comida sana: unos muslitos al horno, con limón, ¡buenísimos!


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