Ya me estoy enganchando a esto del blog.
Aunque estos últimos días, el cocinero no ha hecho ninguna receta para el libro... He tenido que decirle lo de: "Cariño, tenemos que hablar...". Pero en versión gastronómica, claro.
Y hemos tenido nuestra usual comida sana, combinada con sus ataques creativos.
Hace tiempo que no comemos carne blanca de cerdo, así que: unos lomos a la plancha con setas.
El pescado no es nuestro ingrediente principal favorito. Ni el segundo. Ni el séptimo... A mí no me gusta lo que yo llamo "sabor a pescado", y que a veces parece que sólo yo entiendo lo que quiere decir... Y además Luca y yo compartimos cierta espinafobia.
Peeeroooo... A Luca se le ocurrió la brillante idea de comprar... ¡trucha! Al oír esa palabra, me vino a la mente las truca con jamón que cocinaba mi madre de vez en cuando. Yo me comía el jamón. Bueno, y alguna parte (más o menos) sin espìnas. Y recuerdo PERFECTAMENTE que en casi todas partes había muchas espinas. Montones.
Tengo que decir (¡y tengo testigos!) que si hay UNA espina. Hay una alta probabilidad, ¡altísima!, de que me toque a mí. Creo que está comprobado científicamente por la Universidad de algún sitio (no tengo el informe, pero vamos...).
Pero bueno, Luca hacía mucho que no comía trucha y le dio por comprar. Y como buen cocinero, mientras yo trabajaba veía cómo se pasó media hora sacando las espinas a seis filetitos. ¡Y eso que no tiene paciencia! ¡Graciaaaaaaaas!
No lo hizo con jamón (la próxima vez), pero estaba muy bueno. Y el sabor de la trucha, aunque no tuviera jamón (¿lo he dicho ya?), que hacía tantísimos años que no comía, me llevó al Carrer Compte d'Urgell, y a mi juventud cuando vivía con mis padres en Barcelona.
![]() |
| Y que conste que me tocaron dos espinas. |
Otro día se lanzó a hacer hígado. ¡Me encanta! A él no. Así que lo hizo por mí (¡Ooooooh!). Se ve que de pequeño lo comía... ahora... no. Bueno, lo convencí de que al menos lo probara... y lo hizo. Un trocito (¡gran logro!).
Y el último experimento: una especie de crêpe sin harina, con huevo, tapioca (la nueva invitada en nuestra cocina), boniato y coco rallado. Y untado con confitura de arándanos, sin azúcar. Un buen desayuno para endulzar la mañana.
![]() |
| ¿Soy yo, o tiene cierto aspecto de... pizza? |
Mañana creo que hablaré de la nueva obsesión de Luca...




Comentarios
Publicar un comentario